Buenos Aires, Argentina. - La Filarmónica de Berlín, reconocida por su modelo de autogestión y democracia, vuelve a Argentina después de 26 años. La orquesta, dirigida por Kirill Petrenko, ofrecerá tres conciertos en el Teatro Colón, cerrando así su gira por América del Sur tras presentarse previamente en Nueva York.
En su primera visita desde 1997, la Filarmónica busca revivir la conexión con el público argentino. Eva-Maria Tomasi, violonchelista y presidenta de la junta directiva, señala que el regreso es un anhelo colectivo: “Recordamos muy bien nuestros días en Buenos Aires y estamos ansiosos de volver a experimentar esa fantástica acústica”. La orquesta, que tiene un enfoque equilibrado en su repertorio, presentará obras de Brahms y Tchaikovsky durante esta gira.
El primer programa incluirá el Concierto para Piano Nº 1 de Johannes Brahms, con la participación del virtuoso pianista islandés Víkingur Ólafsson. En el segundo, se destacará la Cuarta Sinfonía de Piotr Ilich Chaikovsky y las Variaciones Enigma de Edward Elgar. Petrenko, conocido por su capacidad para abrumar al público con su carisma, ha elegido un repertorio que busca contar historias profundas. La participación del solista Ólafsson amplía las expectativas en torno a esta visita.
“Hoy se tiene mucho más cuidado a que la perfección sea absoluta”, comenta Tomasi, subrayando la evolución de los músicos en términos de técnica y ejecución. La Filarmónica de Berlín se ha estructurado para mantener una tradición que ha sido fundamental a lo largo de su historia, a pesar de los desafíos de incorporar a músicos de diversas formaciones.
La gira, que fue planeada con varios años de anticipación, reafirma la misión de la orquesta como embajadora cultural. Con el desafío de planificar una vuelta a Argentina, su regreso se considera un momento significativo tanto para los músicos como para su público.
Con información de lanacion.com.ar

