Washington, EE. UU. - La reciente reunión entre Donald Trump y Delcy Rodríguez, funcionaria chavista, ha intensificado las preocupaciones de cientos de venezolanos exiliados en Estados Unidos. Muchos que esperaban un cambio tras la detención de Nicolás Maduro en enero ahora se sienten inseguros y temen ser deportados a un régimen que han evitado a toda costa.
El acercamiento de la Casa Blanca al gobierno de Nicolás Maduro ha sorprendido a numerosos opositores venezolanos. Este nuevo rumbo se ha visto como una estrategia para acceder a los recursos del país sudamericano, poniendo en riesgo la estancia de quienes llegaron a EE. UU. huyendo de la persecución política y la represión.
Alberto, un exiliado que ha solicitado anonimato por temor a represalias, expresa su desilusión: “Pusimos todas nuestras esperanzas en Donald Trump... mientras acá nos están metiendo presos, nos están deportando y nos están disparando.” Alberto obtuvo asilo en EE. UU. en 2025, pero teme que la nueva política facilite su deportación.
Las organizaciones sociales han alertado sobre deportaciones recientes. Amavex, un grupo de exiliados, ha documentado casos de venezolanos que, tras ser deportados, son entregados a la policía política en su país. "Las personas que están siendo removidas de los Estados Unidos son recibidas por los mismos órganos de los cuales posiblemente son perseguidos,” señaló Helene Villalonga, presidenta de Amavex.
La situación en Venezuela no muestra indicios de mejora. La comunidad internacional ha exigido elecciones libres y transparentes, pero el régimen chavista continúa negándose a permitir una transición real. Para muchos exiliados, el cambio en la política estadounidense significa un retroceso en la lucha por sus derechos y una nueva incertidumbre sobre su futuro.
Con información de elpais.com

