Evo Morales, exmandatario de Bolivia, niega sentirse amenazado ante la nueva orden de captura emitida por las autoridades, que lo acusan de participar en protestas que llevaron a bloqueos de carreteras entre mayo y junio. Al expresar su postura, sostiene que el gobierno actual intenta esconder problemas sociales y económicos profundos que enfrenta el país.
## Datos clave - Quién: Evo Morales, expresidente de Bolivia. - Qué: Orden de captura por presunta implicación en protestas. - Dónde: Bolivia, principalmente en Santa Cruz. - Cuándo: Desde el 29 de julio de 2023.
Morales, que fue presidente de Bolivia de 2006 a 2019, aseguró a través de redes sociales que el gobierno busca culpabilizarlo para desviar la atención de la crisis económica que afecta a la nación. Afirmó que no se dejará intimidar y continuará luchando por los derechos del pueblo boliviano, defendiendo la dignidad, soberanía y justicia social en el país. Agregó que las acusaciones en su contra, que incluyen delitos de terrorismo y alzamiento armado, son parte de una estrategia política.
## ¿Qué implican las protestas para la población boliviana? Las movilizaciones que llevaron a la orden de captura en contra de Morales desencadenaron severas repercusiones para la población. Los bloqueos de carreteras provocaron un desabastecimiento significativo de alimentos y combustibles, impactando gravemente a diversas ciudades. Este panorama generó la pérdida de más de 3.000 millones de dólares y dejó al menos 16 personas fallecidas, muchas de ellas debido a la falta de atención médica.
Las protestas, que contaron con el apoyo de la Central Obrera Boliviana y varios sectores campesinos, exigían la renuncia del actual presidente, Rodrigo Paz. Aunque Morales niega haber instigado su salida, sus mensajes en redes sociales sugiriendo únicamente "militarizar" o convocar a elecciones reflejan su postura política en medio del conflicto.
En el pasado reciente, el gobierno de Paz declaró un estado de excepción tras acuerdos con diversos sectores, lo que permitió el levantamiento de los bloqueos y la restauración del orden público. La situación actual entre Morales y el gobierno continúa acentuando la polarización en la política boliviana.
Con información de swissinfo.ch

