Los Alamos, Nuevo México. – Ella y Nedah, dos jóvenes afganas, han logrado escapar de su país en busca de una educación que les fue negada tras la caída del gobierno en 2021. Estas chicas sueñan con estudiar y contribuir a un futuro mejor.
A pesar de enfrentar severas restricciones a la educación de mujeres en Afganistán, estas dos estudiantes mantuvieron sus aspiraciones educativas. Ellas vivieron en un entorno donde acudir a la escuela era peligroso pero no imposible, gracias al apoyo inquebrantable de sus familias.
Una vez en Estados Unidos, Ella y Nedah obtuvieron visas de estudiante F1, pero han encontrado obstáculos financieros significativos. La organización sin fines de lucro que las ayudó a llegar ya no puede proporcionar asistencia económica, dejándolas vulnerables a la pérdida de su estatus de visa y la necesidad de regresar a un país donde enfrentarían graves riesgos.
Ambas están decididas a continuar su educación. Nedah aspira a estudiar ciencias de la computación en la Universidad de Nuevo México, mientras que Ella está comprometida con su desarrollo académico para cambiar vidas a través de la educación. Sin embargo, su capacidad de trabajar es limitada y dependen de la generosidad de otros para cubrir sus costos de vida.
Sus historias reflejan la resiliencia y la esperanza de muchas jóvenes que buscan oportunidades en medio de desafíos extremos. La comunidad educativa y el apoyo financiero son vitales para garantizar que estas estudiantes puedan alcanzar sus metas y no regresen a un entorno hostil.

