Ciudad de México, CDMX. - El embajador de Estados Unidos en México, Ronald Johnson, destacó la intensificación de la presión contra las estructuras financieras del Cártel de Sinaloa. Esta acción se inscribe dentro de una estrategia de seguridad en la que la Oficina de Control de Activos Extranjeros (OFAC) busca desmantelar por completo las redes de blanqueo de capitales y empresas fachada que sostienen a las organizaciones criminales transnacionales.
Johnson afirmó que las sanciones de este martes pertenecen a una ofensiva más amplia que no solo se enfoca en capturar a los líderes visibles del narcotráfico, sino en desbaratar su entramado económico. “Las sanciones de la OFAC contra el líder del Cártel de Sinaloa, Ismael Zambada Sicairos, 'Mayito Flaco', y casi 50 objetivos muestran lo que significa ir contra toda la red”, indicó el embajador.
Las recompensas económicas de hasta 5 millones de dólares por información sobre operadores y jefes de plaza como “Aquiles” y “El Ruso” permanecen activas, buscando desmantelar los formatos de operación del cártel. Johnson subrayó que quienes facilitan las actividades ilícitas no deben esperar protección, resaltando que la ofensiva busca afectar el corazón de las finanzas del grupo delictivo.
El contexto de estas medidas resalta la implicación de la clase política de Baja California en los actos de corrupción que alimentan al narcotráfico. Carlos Torres Torres, exesposo de la gobernadora Marina del Pilar Ávila Olmeda, fue señalado por supuestos vínculos con el cártel, mientras que el exdirector de Seguridad Pública de Mexicali, Pedro Ariel Mendívil García, también enfrenta acusaciones serias.
La relación de complicidad en el caso de Baja California deja entrever un problema sistémico, donde la colusión entre instituciones y el narcotráfico se hace evidente, lo que impacta directamente en la seguridad pública y la política estatal.
Con información de zetatijuana.com

