Estados Unidos llevó a cabo ayer una ofensiva militar contra instalaciones de Irán y fortaleció el bloqueo naval sobre sus puertos, aumentando las tensiones en el estrecho de Ormuz. Esta situación se produce en medio de un contexto de confrontación creciente, donde Teherán advirtió que enfrenta una "guerra existencial" contra Washington.
Datos clave
- Quién: Estados Unidos e Irán.
- Qué: Ofensiva militar y refuerzo del bloqueo naval.
- Dónde: Estrecho de Ormuz y puertos iraníes.
- Cuándo: Operaciones comenzaron el 17 de octubre de 2023.
El Comando Central de Estados Unidos (Centcom) detalló que la primera ofensiva duró 90 minutos y estuvo enfocada en desmantelar sistemas de defensa costera y plataformas de lanzamiento de misiles en la isla de Gran Tunb. Posteriormente, se realizó un segundo ataque con el objetivo de disminuir la capacidad militar iraní en la zona crítica para el comercio marítimo global, donde transita un 20% del petróleo del mundo.
Medios iraníes reportaron que bombardeos ocurrieron en diversas localidades, incluyendo Ahvaz y Bandar Abbas, generando una alta cifra de heridos y la evacuación de un hospital infantil especializado en cáncer. El Ministerio de Salud de Irán reportó al menos 260 heridos y más de 30 civiles que perdieron la vida a raíz de estos ataques.
¿Cuál es la respuesta de Irán ante estos ataques?
Teherán ha respondido con contundencia, afirmando que no tiene planes de negociar con Estados Unidos y se mantendrá en un enfoque defensivo. Además, el presidente del Parlamento, Mohammad Baqer Qalibaf, subrayó la existencia de una "guerra esencial y existencial", mientras que la Guardia Revolucionaria advirtió sobre un posible cierre de otras rutas de exportación de energía en la región.
Estas tensiones también han tenido repercusiones en países vecinos. Por ejemplo, Kuwait interceptó drones y misiles iraníes que se dirigían hacia instalaciones estratégicas en su territorio, reflejando un incremento en la actividad militar regional.
¿Qué implica este conflicto para el comercio global?
La escalada del conflicto en el estrecho de Ormuz pone en riesgo el comercio marítimo y la seguridad energética global. La interrupción de las exportaciones de petróleo y gas afectaría no solo a Irán, sino a economías dependientes de estos recursos.
A medida que las hostilidades continúan aumentando, la situación en la región se vuelve más tensa, y los esfuerzos para resolver la crisis a través de la diplomacia enfrentan desafíos significativos, lo que deja en el aire el futuro de las relaciones entre Estados Unidos e Irán.
Con información de razon.com.mx

