En una celebración diocesan, se destacó que Jesús domina todos los idiomas, pero el que más predomina es el del amor y la escucha sincera.
En una ceremonia que conmemoró el Jubileo Diocesano de la Catequesis Inclusiva, se resaltó la relevancia de que los cristianos desarrollen habilidades de escucha activa y profunda para fortalecer su compromiso de servicio y evangelización. Durante el acto, se enfatizó que Jesús, considerado el ejemplo supremo, conoce todos los lenguajes, pero el que más domina es el del amor y la comprensión sincera hacia los demás. La homilía llamó a los fieles a cultivar una verdadera disciplina para escuchar con gusto, creando espacios de diálogo y cercanía en comunidades y movimientos religiosos. La capacidad de entender y obedecer la Palabra de Dios requiere no solo oír, sino también escuchar con paciencia y empatía, promoviendo la misericordia y la solidaridad. La oportunidad de reforzar estas prácticas se presenta como un paso fundamental para que los creyentes puedan vivir una fe más auténtica y transformadora, en consonancia con los valores de amor y fraternidad que la religión promueve.
