La organización política enfrenta denuncias y polémicas por conexiones con financiadores y operaciones financieras sospechosas.
Un conflicto interno ha sacudido a la Unión del Centro Democrático (UCEDÉ), partido fundado en los años 80 por el economista Álvaro Alsogaray, tras revelarse vínculos con actores involucrados en operaciones financieras de dudosa legalidad y financiamiento externo. La controversia se centró en la participación de dirigentes que, durante años, tuvieron a su cargo la dirección del partido y que están siendo investigados por presuntas maniobras de lavado de activos y resultantes irregularidades en la gestión de fondos. Entre las evidencias, sobresale la utilización de aviones privados en campañas políticas y el alquiler de propiedades de alto costo, que podrían estar ligados a financiamiento ilegal. Además, en el contexto político actual, algunos líderes del partido están participando en candidaturas en diferentes provincias, lo que genera atención sobre la transparencia y los procedimientos internos del partido. La polémica también incluye declaraciones de testigos y denuncias formales que apuntan a posibles vínculos con actividades ilícitas relacionadas con financiamiento electoral y uso de recursos públicos y privados. La situación pone en agenda la necesidad de fortalecer los mecanismos de control y fiscalización en las organizaciones políticas para prevenir abusos y garantizar la integridad del proceso democrático.
