La investigación destaca el papel crucial de los equinodermos en el equilibrio marino y su vulnerabilidad.
Los equinodermos, como las estrellas de mar y erizos, son esenciales para la salud de los ecosistemas marinos. Su función abarca desde regular el crecimiento de algas hasta limpiar el fondo marino, manteniendo la calidad del agua. María Fernanda Ibáñez Romero, estudiante de la UABCS, destaca que estos organismos, aunque poco visibles, regulan el equilibrio ecológico de los arrecifes.
Sin embargo, están amenazados por la contaminación y la sobrepesca. Su extracción excesiva podría resultar en un crecimiento descontrolado de algas, poniendo en riesgo la vida marina. Ibáñez Romero llama a la atención sobre la importancia de conservar estos “jardineros secretos”, esenciales para el futuro del océano.

