La ensalada César es un plato que se disfruta en numerosos restaurantes en España y se presenta en diversas cartas de comida internacional. Sin embargo, la versión que se ofrece comúnmente dista de la receta original creada por el chef italiano Cesare Cardini en 1924 en Tijuana, México, un plato que ha evolucionado significativamente.
La receta clásica de la ensalada César se caracterizaba por su sencillez. Cardini improvisó con ingredientes limitados, dando vida a un entrante fresco y elegante que originalmente no incluía pollo, algo que ha ganado popularidad en España, distorsionando la noción del plato básico. Para los puristas, la adición de este ingrediente se considera una modificación comercial.
Además, el uso de picatostes en las versiones españolas suele ser otro error habitual. Los establecimientos a menudo optan por versiones industriales que, aunque aportan textura, carecen de profundidad en el sabor. En contraste, en Estados Unidos es común utilizar croutons caseros hechos de pan del día anterior, aceite de oliva, ajo y hierbas, lo que ofrece un equilibrio perfecto.
La salsa de la ensalada es otro aspecto vital. En muchas preparaciones comerciales, se recurre a versiones similares a la mayonesa que no aportan el carácter distintivo del plato. La preparación tradicional, en cambio, combina ajo, limón, aceite de oliva, queso parmesano y salsa Worcestershire, siendo las anchoas un ingrediente que muchas recetas estadounidenses incluyen hoy en día.
Para elaborar la versión auténtica de la ensalada César, la lechuga romana debe estar perfectamente seca, y el queso rallarse justo antes de servir. Es crucial mezclar primero la salsa con las hojas antes de incorporar los croutons y el queso, evitando que la ensalada se empape. En resumen, se debe recordar que una buena ensalada César se basa en la calidad de los ingredientes y la técnica de preparación.
Con información de cronicaglobal.elespanol.com

