Expertos advierten la urgencia de fortalecer mecanismos de detección y atención para millones afectados por afecciones como la fibrosis quística en el país.
En México, se estima que entre ocho y diez millones de personas padecen enfermedades respiratorias poco frecuentes, incluyendo condiciones como la fibrosis quística, una afección multiorgánica que impacta pulmones, sistema digestivo, páncreas e hígado. A pesar de su alta prevalencia, solo una minoría recibe un diagnóstico oportuno, mientras que muchas víctimas enfrentan fallecimientos en los primeros cuatro años de vida, debido a la falta de detección temprana y atención especializada. La problemática no es exclusiva del país; a nivel global, millones de personas enfrentan desafíos similares por la escasa atención y recursos destinados a estas enfermedades. Recientes esfuerzos en México buscan reforzar programas de tamiz neonatal ampliado y establecer marcos legales que protejan a los pacientes, aunque la plena implementación aún enfrenta obstáculos. La conciencia sobre la importancia de diagnósticos tempranos y tratamientos adecuados destaca como una prioridad para mejorar la calidad de vida de quienes enfrentan estas condiciones y reducir la mortalidad infantil asociada.
