Ciudad de México, CDMX. - Los sistemas de autoconsumo eléctrico están ganando terreno en México, con 32 permisos autorizados que suman un potencial de generación de 371 megawatts. A pesar de este avance, expertos del sector energético señalan que el crecimiento se mantiene moderado debido a la incertidumbre regulatoria.
Abril Moreno, directora de Programas de IDEACS, destacó en una conferencia de prensa que la demanda por estos sistemas ha mostrado una tendencia positiva, evidenciada en más de 120 solicitudes registradas el año pasado. Sin embargo, advirtió que la falta de certidumbre en el marco regulatorio lleva a los inversionistas a ser cautelosos antes de realizar compromisos de capital.
Los proyectos de autoconsumo han dejado de ser solo una cuestión de infraestructura eléctrica y se consideran decisiones estratégicas de negocio que buscan mitigar riesgos operativos. “La pregunta no es solo cuánto cuesta invertir, sino cuánto cuesta seguir dependiendo de variables que la empresa no controla”, subrayó Moreno.
El sector industrial presenta un gran potencial para estos sistemas, ya que enfrentan limitaciones crecientes en el suministro eléctrico convencional. Este contexto coincide con los planes de expansión de la Asociación Mexicana de Parques Industriales Privados, que el 22 de octubre anunció la construcción de 20 nuevos complejos industriales, parte de un proyecto de 40 desarrollos que incluyen una inversión de 763 millones de dólares y la generación de más de 32,000 empleos directos.
En cuanto a la estructura de capacidad autorizada, Víctor Ramírez, director ejecutivo de IDEACS, explicó que 30 de los 32 permisos actuales corresponden a proyectos con capacidades inferiores a 20 MW. La energía solar fotovoltaica se presenta como la alternativa más competitiva, con un potencial de reducción de costos de hasta 60% frente a la tarifa regulada de la Comisión Federal de Electricidad.
Con el avance de estos sistemas, la viabilidad de la infraestructura industrial en el país se consolida, aunque la dependencia de un marco regulatorio claro sigue siendo un reto significativo.
Con información de cronista.com

