Ciudad de México, CDMX. - En el segundo trimestre de 2026, México registró un aumento de 599 mil 334 empleos, de los cuales el 82% corresponde a la informalidad, según la Encuesta Nacional de Ocupación y Empleo del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI). Esto indica que ocho de cada diez nuevos puestos no ofrecen derechos a los trabajadores.
La tasa de informalidad laboral ha ido en aumento, alcanzando el 56.2% en julio de 2026, el nivel más alto en el año. Esta situación no debe ser analizada solo desde cifras, sino atendiendo al impacto que tiene en las familias y los trabajadores. Muchos de ellos se ven obligados a aceptar empleos informales como única opción para garantizar el sustento diario.
La formalización del empleo no solo debe ser una meta estadística. Se traduce en acceso a servicios de salud, ahorro para el retiro, vivienda y protección ante accidentes. A lo largo de su vida laboral, un trabajador informal puede enfrentar la incertidumbre sobre su futuro: ¿tendrá una pensión? ¿podrá acceder a una vivienda digna?
Al cierre de agosto de 2026, el empleo formal en el país alcanzó 22 millones 798 mil 473 puestos, con un 87.1% de estos siendo permanentes. El reto consiste en ampliar esta base para incluir a más trabajadores, y en este contexto, la Confederación de Trabajadores de México (CTM) propone un acuerdo nacional que involucre a todos los actores relevantes, no solo al Gobierno o las empresas.
Es crucial adoptar un enfoque sectorial y territorial que considere la diversidad de la informalidad, con soluciones administrativas y de capacitación. La CTM enfatiza que los grandes acuerdos deben construirse desde la realidad del trabajo diario, priorizando la necesidad de que más mexicanos accedan a empleos formales y con derechos.
Con información de cuartopoder.mx

