Miami, Florida. - Las autoridades migratorias de Estados Unidos han deportado a Fernando Armando Valdés Pérez, un cubano de 61 años acusado de ser un agente de inteligencia de La Habana que se infiltró en el exilio anticastrista. La deportación se llevó a cabo el mes pasado, luego de su arresto en el Aeropuerto de Miami el 10 de julio en un operativo conjunto.
Valdés Pérez, también ciudadano guatemalteco, se habría ganado la confianza de figuras como el fallecido Luis Posada Carriles, reconocido por su oposición al régimen cubano. Según el Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE), el cubano no reveló su afiliación con el régimen durante el proceso para obtener la residencia permanente, lo que constituye un fraude.
Los investigadores determinaron que Valdés Pérez empezó a infiltrarse en grupos de exiliados desde la década de 1990 y se relacionó con otros miembros del exilio que desconfían de su procedencia. Matthew Elliston, director de la oficina del ICE en Miami, comentó: "Las personas que ocultan vínculos con servicios de inteligencia extranjeros y se aprovechan de nuestro sistema migratorio representan una grave amenaza para la seguridad nacional".
Las autoridades no han esclarecido cuándo Valdés Pérez llegó a EE UU y adquirió la residencia permanente. Se sabe que Posada Carriles, un exagente de la CIA, murió en 2018 tras una larga carrera de actividades contrarias al régimen cubano. Registros indican que Valdés Pérez fue propietario de una casa en Miami desde 2016 y ha estado vinculado a varias empresas de alimentación y tabaco.
La deportación de Valdés Pérez se enmarca en una tendencia más amplia del Gobierno de Donald Trump contra individuos relacionados con servicios de inteligencia de Cuba y Venezuela. Esta ofensiva se intensifica, pues hace poco se deportó a otro individuo señalado por torturas en Venezuela.
Con información de elpais.com

