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Economía Mexicana mantiene crecimiento moderado y requiere cautela

La economía mexicana mantiene un crecimiento moderado y resiliente, pero expertos advierten sobre riesgos y desaceleración en el segundo semestre del año.

Por Redacción3 min de lectura
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La economía mexicana continúa mostrando una trayectoria de crecimiento moderado pero resistente. Sin embargo, diversos factores como una inversión débil, señales de desaceleración en el consumo y una elevada incertidumbre externa generan recomendaciones de cautela para lo que resta del 2023. Así lo señala el Instituto Mexicano de Ejecutivos de Finanzas (IMEF) en su último reporte, el cual analiza el comportamiento de la economía en el segundo trimestre del año.

El organismo del sector privado destacó que, pese a las dificultades, la economía mostró cierta resiliencia en el segundo trimestre, impulsada principalmente por la industria y el sector de servicios. Este desempeño contrarrestó el retroceso del sector agropecuario, afectado por sequías y una base de comparación elevada. Además, el repunte de las exportaciones no petroleras en el mercado externo contribuyó a sostener la recuperación.

No obstante, el IMEF advirtió que la debilidad en las importaciones de bienes de capital indica una inversión privada que todavía presenta señales de cautela. La organización resaltó además que persisten riesgos relevantes, entre ellos la posible imposición de nuevos aranceles por parte de Estados Unidos, los recientes requisitos regulatorios en México y la incertidumbre generada por la revisión del Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (TMEC) prevista para 2026.

El informe también incluyó los resultados de los indicadores IMEF Manufacturero y No Manufacturero correspondientes a julio, los cuales sugieren que la economía inició el tercer trimestre con una actividad en baja y sin señales claras de fortalecimiento. Ambos sectores mantienen niveles inferiores a los 50 puntos en su evaluación, reflejando un entorno económico caracterizado por un débil dinamismo.

Estos indicadores son producto de encuestas cualitativas realizadas a socios del IMEF y sirven como herramientas de anticipación para entender la posible evolución de la actividad manufacturera y no manufacturera en México, así como para prever la tendencia general de la economía en el corto plazo.

El crecimiento del segundo trimestre sorprendió positivamente con un avance del 0.7% trimestral, superando las expectativas de analistas, bancos y fondos de inversión. La industria, en particular, fue impulsada por la construcción no residencial vinculada a obras públicas y ferroviarias. Asimismo, los servicios aumentaron gracias al comercio minorista y al transporte, lo que evidencia que, pese a las señales mixtas en empleo y remesas, el consumo interno continúa siendo un motor clave para la economía.

En cuanto al consumo, el IMEF destacó que los fundamentos siguen creciendo, aunque a menor ritmo. La masa salarial se mantuvo en ascenso y los ingresos corrientes aumentaron un 10.6% entre 2022 y 2024, impulsados tanto por el ingreso laboral como por las transferencias. Aunque las remesas mostraron una caída anual en mayo de 4.6%, en términos reales continúan contribuyendo positivamente, con un aumento del 10.4% en pesos, gracias a la variación en el tipo de cambio.

Por otra parte, la inflación general mostró una tendencia favorable en la primera quincena de julio, con una tasa anual de 3.55%, dentro del rango objetivo del Banco de México. Este alivio en los precios estuvo respaldado principalmente por la reducción en los precios agropecuarios. Sin embargo, la inflación subyacente, que excluye alimentos y energía, se mantiene elevada en 4.25%, especialmente en el rubro de servicios, lo que podría mantener una postura de cautela por parte del banco central en las próximas decisiones de política monetaria.

A pesar del sorpresivo avance del PIB en el segundo trimestre, los expertos subrayan que la economía mexicana requiere atención y prudencia. La combinación de un entorno internacional incierto, una inversión que aún no muestra signos de recuperación sólida y un consumo que, aunque resistente, presenta señales de desaceleración, aconsejan mantener una postura de cautela en los meses venideros. La tendencia de los indicadores económicos y las condiciones externas seguirán siendo determinantes para la evolución del crecimiento en México durante la segunda mitad del año.

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