El programa ofrece apoyo económico y asistencia para familias con ingresos de hasta 15 mil pesos, además de atención especial a menores en vulnerabilidad.
El Sistema para el Desarrollo Integral de la Familia (DIF) de la ciudad ha abierto la convocatoria para una nueva beca dirigida a padres y madres trabajadores, con el objetivo de aliviar el cuidado infantil y promover la estabilidad familiar. La iniciativa, vigente desde este mes, está destinada a quienes tengan hijos en estancias infantiles y centros de bienestar autorizados, con un ingreso familiar máximo de 15 mil pesos mensuales.
Hasta ahora, 56 centros de atención infantil han sido validados para participar en el programa, que otorga un apoyo mensual de 650 pesos por niño. La inscripción también está disponible para familias con hermanos inscritos en estos centros, ampliando así el alcance del beneficio. Los interesados pueden acudir a puntos de registro ubicados en diferentes zonas de la ciudad, como los centros comunitarios en Riberas de Sacramento y Sahuaros, y las oficinas en San Felipe.
Este programa forma parte de un compromiso de las autoridades locales para apoyar a la población laboral, incluyendo a adolescentes madres o padres, y busca fortalecer la protección social en función de las condiciones económicas actuales. Además, por primera vez, el esquema incluye un apoyo gratuito durante tres meses para niñas y niños en situación de vulnerabilidad extrema, particularmente aquellos en situación de calle mientras sus cuidadores trabajan. Este respaldo responde a una problemática social creciente, poniendo de manifiesto la importancia de intervenir tempranamente en la protección de la niñez en condiciones adversas.
Para solicitar la beca, los solicitantes deben presentar acta de nacimiento del menor, comprobante de domicilio, CURP y comprobantes de ingresos. La convocatoria permanecerá abierta hasta agotar el cupo, incentivando la participación oportuna de las familias interesadas. La iniciativa busca reducir las barreras de acceso a la protección infantil y promover un ambiente de mayor estabilidad para las familias en situación vulnerable.
Este tipo de programas refleja un esfuerzo regional por consolidar un esquema de apoyo integral para las familias, elemento clave para fomentar el desarrollo social y económico de la comunidad en el contexto actual.
