La administración enfrenta rezagos en salud, seguridad y obras emblemáticas, mientras impulsa reformas y proyectos con avances parciales.
Al comenzar su mandato, la presidenta Claudia Sheinbaum adoptó una serie de compromisos de gran impacto, entre ellos reformas institucionales y proyectos en infraestructura y salud. Sin embargo, varios de estos objetivos presentan avances limitados o en fase inicial, evidenciando desafíos persistentes en áreas como el abasto de medicamentos, gestión del agua y obras emblemáticas.
Un análisis de expertos señala que, aunque se han implementado acciones para mejorar la seguridad pública, cuestiones cruciales como la logística y financiamiento en el suministro de medicinas siguen enfrentando obstáculos. La promesa de transformar el sistema de salud mediante nuevas rutas de distribución aún no ha dado resultados palpables. Además, proyectos como la creación de farmacias del Bienestar y la digitalización de trámites continúan sin avances sustanciales.
Por otro lado, el gobierno mantiene el impulso en obras de infraestructura, como la ampliación del Tren Maya y nuevas vías férreas, aunque algunos proyectos heredados podrían concluir sin completar. La agenda energética también busca alcanzar un 45% de generación mediante energías renovables en 2030, pero todavía no se definen claramente las rutas para cumplirlo.
Este contexto refleja un panorama en el que, pese a la popularidad, la administración enfrenta retos estructurales y legislativos que podrían limitar su avance en áreas clave durante los próximos años. La política y la capacidad de ejecución serán claves para determinar el éxito de los compromisos adquiridos.
