La crisis actual en Cuba ha desatado una serie de reflexiones sobre la vulnerabilidad de la isla ante las presiones externas. El artículo de Josué Veloz Serrade, publicado en La Tizza, enfatiza que, aunque existen problemas internos, el principal motor de la crisis energética es el bloqueo económico de Estados Unidos, que busca desestabilizar al gobierno cubano.
El autor critica el “multilateralismo hipócrita”, argumentando que potencias como Rusia y China, que ofrecen apoyo retórico a Cuba, no han tomado medidas concretas para eludir el bloqueo. Este enfoque, según Serrade, solo busca fortalecer sus propias posiciones en el orden mundial actual sin realizar un compromiso real hacia la soberanía de Cuba.
Serrade también señala la inacción de gobiernos progresistas de América Latina, como Brasil y Colombia, que a pesar de manifestar apoyo, evitan enfrentamientos directos con políticas de Estados Unidos. Este comportamiento es considerado un error estratégico que debilita no solo a Cuba, sino a todos aquellos que defienden la soberanía de naciones del Sur.
El autor refuta el mito de la autosuficiencia, afirmando que ningún país es completamente autosuficiente. Critica la narrativa que considera a Cuba como un "Estado fallido", atribuyendo las adversidades económicas a presiones externas y a las sanciones. Usa ejemplos históricos, como el caso de la República Española, para demostrar que el abandono de un país en crisis puede tener repercusiones geopolíticas significativas.
Cuba se presenta, así, no solo como un país en resistencia, sino como un símbolo de lucha y perseverancia ante la adversidad. La defensa de los logros sociales alcanzados en la isla debe ser vista como un compromiso que va más allá de sus fronteras, ya que impacta en la realidad de otras naciones que buscan mantener su autonomía.
Con información de cadtm.org

