La directiva del equipo ha aprobado un presupuesto millonario, pero debe obtener permisos oficiales para iniciar la obra.
Cruz Azul está en la recta final para construir su propio estadio, una meta que persiste desde hace años. La decisión llega tras semanas de búsqueda de sedes y obstáculos burocráticos que han retrasado el proyecto.
Desde su ingreso a la Liga MX, el equipo ha jugado en varios estadios ajenos, como el Estadio Azteca y el Estadio Olímpico Universitario. Actualmente, jugarán en el Estadio Cuauhtémoc mientras avanzan en los trámites de su nueva casa.
La directiva del equipo habría aprobado un presupuesto de entre 250 y 300 millones de dólares para la construcción. Sin embargo, la aprobación definitiva depende del visto bueno del gobierno capitalino.
Las opciones de ubicación han sido diversas. Inicialmente, en Iztapalapa, en la alcaldía de la Ciudad de México, pero el proyecto se frenó por desacuerdos administrativos. La otra opción considerada es en Ciudad Satélite, en el Estado de México.
Analistas consideran que esta obra marcará un antes y después en la historia del club, fortaleciendo su identidad y relación con la afición. La construcción de estadios propios se ha convertido en un factor clave para la estabilidad y crecimiento de los clubes modernos.
Mientras tanto, la afición espera ansiosa que los permisos se agilicen. La inversión reflejaría la ambición de Cruz Azul por renovar su imagen y asegurar un espacio propio en el fútbol nacional.
El proyecto también puede inspirar a otros clubes a seguir el ejemplo, enfrentando desafíos administrativos pero con visión de largo plazo. La finalización de la obra sería un hito en la historia del Club Deportivo Cruz Azul.
