Quito, Ecuador. - Las principales hidroeléctricas de Ecuador y Colombia enfrentan una crisis de producción debido a la intensa sequía ocasionada por el fenómeno de El Niño. La situación ha llevado al gobierno de Ecuador a implementar apagones programados que alcanzan hasta 14 horas diarias, afectando a millones de ciudadanos desde octubre de 2023.
El racionamiento de energía se debe a la falta de agua en ríos como el Coca y el Paute, que abastecen a las centrales hidroeléctricas Coca Codo Sinclair y Paute. Esta primera, operada por la Corporación Eléctrica del Ecuador (CELEC), es crucial para el país al generar aproximadamente un tercio de su electricidad. La escasez de agua ha generado preocupaciones sobre su capacidad operativa, ya que su diseño no incluye un gran embalse para almacenar agua.
“Cuando hay estiaje, el golpe es brutal. Se puede quedar sin capacidad de la noche a la mañana”, afirmó Nora Estela Fernández, economista de la Pontificia Universidad Católica del Ecuador. A medida que la sequía se prolongó, la crisis energética se agudizó y afectó gravemente la calidad de vida de los ecuatorianos, quienes se encontraron sin servicios básicos durante largas horas.
En Colombia, la situación también fue complicada. Aunque inicialmente pudo exportar más electricidad a Ecuador, la escasez de lluvias en sus propios embalses obligó a priorizar el consumo interno, restringiendo las exportaciones y ocasionando cortes de agua potable en ciudades como Bogotá. Este fenómeno resalta la interdependencia de ambos países en materia energética, que aún no se ha abordado adecuadamente en sus políticas.
El desconocimiento sobre la relación entre la Amazonía y la capacidad hidroeléctrica ha impedido que se desarrollen estrategias para mitigar estos impactos. La directora de clima, economía y finanzas de la ONG Instituto de Recursos Mundiales en Colombia, Carolina Useche, subrayó la necesidad de mayor investigación sobre este vínculo vital para la seguridad energética de la región.
Sin planes sólidos ante la creciente demanda eléctrica y fenómenos climáticos, Ecuador y Colombia se enfrentan a un futuro incierto, donde la conexión con la Amazonía se vuelve crucial.
Con información de es.mongabay.com

