Expertos advierten sobre el aumento acelerado en las pensiones y la necesidad de una reforma tributaria que revitalice la economía nacional.
Recentemente, se ha observado un incremento importante en el gasto destinado a pensiones en México, alcanzando aproximadamente 2.3 billones de pesos, lo que equivale a cerca del 5.8% del Producto Interno Bruto (PIB). Este gasto en pensiones contributivas ha crecido a una tasa anual de alrededor del 6.6%, superando con creces el crecimiento previsto de la economía, que apenas alcanza el 0.25% per cápita. Este comportamiento plantea serios desafíos fiscales, ya que mantiene un déficit presupuestal que podría situarse en entre tres y cuatro puntos del PIB, dependiendo de las proyecciones del PIB nominal.
El análisis financiero actual indica que el crecimiento del gasto en pensiones, sumado a la baja inversión y al estancamiento del consumo, dificulta la consolidación fiscal del país. Además, la estrategia para financiar estos déficits no es clara, y se evidencia la necesidad de implementar una Reforma Fiscal profunda que apoye el crecimiento económico y mejore la sostenibilidad del sistema de pensiones y otros programas sociales.
Para entender la relevancia, es crucial destacar que mientras países como China duplicarán su ingreso per cápita en los próximos 14 años, México no logrará alcanzar ese ritmo en los próximos 250, lo que evidencia una brecha considerable en desarrollo económico y bienestar social. La necesidad de fortalecer las finanzas públicas mediante reformas estructurales se vuelve, por ello, una prioridad de política pública.
En este contexto, la revisión del gasto, la promoción de inversión privada y pública, y el ajuste en la política tributaria serán fundamentales para reducir el déficit y potenciar el crecimiento sostenible del país.
