La relación entre México y Estados Unidos enfrenta tensiones marcadas por la creciente presencia de agentes de la CIA en el territorio mexicano. Recientes informes revelan que la agencia de inteligencia estuvo involucrada en operaciones que terminaron con la vida de un miembro del Cartel de Sinaloa. Esta situación ha levantado inquietudes en el Gobierno de Claudia Sheinbaum.
Medios estadounidenses han mencionado que la CIA facilitó el ataque que resultó en la muerte de Francisco Beltrán, alias "Payín", un reconocido integrante del crimen organizado. La operación se llevó a cabo cerca de la Ciudad de México, donde se registró una explosión en la que murieron Beltrán y su conductor. Este hecho ha sido objeto de investigaciones por parte de la fiscalía local.
La polémica aumentó cuando el diario The New York Times aclaró que, si bien la CIA había proporcionado apoyo en términos de inteligencia, las autoridades mexicanas fueron las encargadas de ejecutar el operativo. La presidenta Sheinbaum descalificó esta descripción, tildándola de "ficción". En respuesta, la CIA rechazó las acusaciones, reafirmando la falta de participación directa de sus agentes en el terreno.
La intervención estadounidense en México ha traído consigo un complejo contexto, donde la lucha contra las drogas se convierte en un campo de batalla de intereses. Recientemente, se han evidenciado casos de colaboración entre funcionarios mexicanos y elementos del narcotráfico que complican aún más la situación. El reciente escándalo sobre el gobernador de Sinaloa, Rubén Rocha, y su relación con el Cartel de Sinaloa ha profundizado las dudas sobre la integridad política del país.
Estos acontecimientos sugieren un fortalecimiento de la intervención estadounidense en México, generando una atmósfera de incertidumbre. La creciente desconfianza en la relación bilateral podría repercutir en futuras colaboraciones y estrategias de seguridad.
Con información de elpais.com

