Ciudad de México, CDMX. - En México, el 14% de las viviendas se encuentran deshabitadas según el Censo de Población y Vivienda 2020. Este fenómeno se debe a la expansión de las ciudades y la falta de transporte adecuado, lo cual agrava las desigualdades sociales, advierten representantes de ONU-Hábitat y Grupo Vinte.
Fernanda Lonardoni, representante de ONU-Hábitat para México, Cuba y Centroamérica, destacó que el acceso a empleo, educación y servicios básicos está íntimamente ligado a la ubicación de las viviendas. Sergio Leal, presidente del Consejo de Grupo Vinte, agregó que las regulaciones urbanas no han avanzado al mismo ritmo que las necesidades de conectividad en los nuevos desarrollos habitacionales.
El reto actual no se limita a aumentar el número de casas, sino a desarrollar comunidades que ofrezcan una infraestructura adecuada. Lonardoni enfatizó que vivir en una zona alejada del empleo y los servicios puede transformar lo que debería ser un logro familiar en una carga financiera y de tiempo. Según el Inegi, en 2020, 22.8% de las personas que usaron transporte público tardaban más de una hora en llegar a su trabajo, una situación que afecta negativamente su calidad de vida.
A pesar de que el financiamiento hipotecario ha permitido construir viviendas a gran escala, la importancia de la localización se ha vuelto crítica. Lonardoni subrayó que «el reto de vivienda hoy es un desafío complejo que requiere colaboración entre varios actores, no solo del gobierno». La discusión sobre estos temas se centra en octubre, mes dedicado a la agenda urbana por Naciones Unidas, coincidiendo con esfuerzos en México para fomentar el acceso a vivienda adecuada, según la reforma constitucional que entró en vigor en diciembre de 2024.
Con información de amexi.com.mx

