Madrid, España. – En un país donde más de 43 millones de personas utilizan smartphones, la conectividad en la conducción está en auge. El nuevo Coyote Max tiene como objetivo mejorar esta experiencia al ofrecer un sistema de asistencia efectivo para automóviles, especialmente los más antiguos.
Los coches nuevos suelen venir equipados con tecnología avanzada, pero muchos vehículos en circulación tienen más de 15 años y carecen de sistemas de conectividad. El Coyote Max se presenta como una solución idónea, proporcionando alertas en tiempo real y una interfaz más intuitiva para una conducción más segura y informada.
Coyote ha evolucionado desde su creación en 2006 y su llegada a España en 2013. La compañía cuenta con una extensa base de datos sobre radares y condiciones de la carretera, apoyada por una comunidad de más de 5 millones de usuarios activos en Europa. Este respaldo permite al Coyote Max ofrecer información relevante que puede prevenir sorpresas al volante.
La última generación de Coyote añade mejoras significativas tanto en hardware como en funcionalidad. El Coyote Max está diseñado con un procesador octa-core, 6 GB de RAM y una pantalla táctil de 4 pulgadas. Estas especificaciones garantizan un rendimiento superior, haciendo que la experiencia de conducción se adapte a las necesidades de los usuarios.
Con el Coyote Max, la compañía busca hacer que incluso los vehículos más antiguos puedan beneficiarse de la era del coche conectado. Esto no solo ofrece comodidad, sino que también aumenta la seguridad vial al proporcionar actualizaciones constantes sobre el estado de la carretera y los peligros que puedan surgir.

