San José, Costa Rica. - La presidenta Laura Fernández se enfrenta a la decisión de firmar o posponer la adhesión al Acuerdo Transpacífico, luego de una reunión prolongada con representantes de diversos sectores productivos. Este encuentro, que duró casi siete horas el pasado viernes, dejó entrever la necesidad de más diálogo, a pesar de que la ministra de Comercio Exterior, Indiana Trejos, afirmó que la negociación ya ha finalizado.
La ministra Trejos destacó que "las cartas se dieron" y que el protocolo está en firme. Tras concluir las negociaciones en mayo, el protocolo deberá ser revisado jurídicamente, y dependerá de Fernández decidir si lo firma y lo envía a la Asamblea Legislativa para su posterior aprobación. Sin embargo, la presidenta ha indicado tener reservas sobre el proceso anterior, criticando la falta de diálogo y opacidad.
Trejos, tras críticas de Fernández, defendió la transparencia del proceso, mencionando que su ministerio sostuvo 156 reuniones con sectores productivos en un periodo de 16 meses. "Hubo sectores que se sentaron en la galleta", dijo, refiriéndose a aquellos que no participaron plenamente en la negociación.
Las discusiones sobre el acuerdo han escalado, con algunos sectores expresando su preocupación por lo que consideran una falta de claridad durante las negociaciones. Además, Trejos anunció que Costa Rica logró excluir cuatro productos sensibles de la desgravación: papa, cebolla, azúcar y corvina, aunque la Corporación Hortícola Nacional refutó esta afirmación, indicando que papa y cebolla quedan sujetas a importación preferencial.
A medida que las tensiones aumentan, la presidenta continúa escuchando las preocupaciones de los sectores afectados, mientras el país espera una decisión definitiva sobre el tratado y la posibilidad de fortalecer su posición en el comercio internacional.
Con información de delfino.cr

