La llegada del Papa León XIV a Madrid generará restricciones significativas en el tráfico y el transporte público entre el 6 y el 9 de junio. Desde el 21 de marzo, se han observado limitaciones iniciales, que se intensificarán a partir del 26 de mayo a la medianoche en varias áreas del centro.
Durante su visita, el Papa liderará dos eventos clave. El primero, el 6 de junio en la Plaza de Lima, se centrará en una vigilia con jóvenes. Al día siguiente, oficiará una misa en la Plaza de Cibeles, donde se espera la concurrencia de aproximadamente 1.800.000 personas, lo que impactará la movilidad en la zona.
El alcalde de Madrid, José Luis Martínez-Almeida, ha pedido a las empresas que operan en el área que faciliten el transporte para sus empleados durante estos días críticos. Las afectaciones no solo se limitarán al centro de la ciudad, sino que también habrá un despliegue significativo en los alrededores, buscando mantener la fluidez del tráfico.
Desde el 21 de mayo, ciertas vías han comenzado a restringirse, incluyendo tramos en la Plaza de Cibeles y el Paseo de la Castellana. Las limitaciones se expandirán el 25 de mayo, con un enfoque particular en las calles cercanas a los eventos. El 3 de junio marcará el inicio de cortes totales en las principales vías de acceso al centro, incluyendo los carriles centrales del Paseo de la Castellana.
Las modificaciones también afectarán el servicio de autobuses de la Empresa Municipal de Transportes, con cambios en rutas y supresión de paradas, especialmente en la Plaza de Cibeles. Para mitigar el impacto, se permitirá la circulación de taxis sin restricción el 6 y 7 de junio, mientras se sugiere a quienes viajan en vehículos privados que utilicen la M-30.
Con información de larazon.es

