Investigaciones apuntan a la relación entre la constructora rosarina y actividades sospechosas del ex juez Marcelo Bailaque, incluyendo transferencias inmobiliarias y casos fiscales no esclarecidos.
En el marco de una investigación por presuntos ilícitos relacionados con el patrimonio de la familia del ex juez federal Marcelo Bailaque, se han detectado movimientos sospechosos en una de las principales empresas constructoras de Rosario, Edeca SA. La firma, con amplia trayectoria en obras civiles y obras públicas en todo el país, figura en un proceso judicial vinculado a una causa tributaria que, tras años de trámite, resultó en sobreseimiento por prescripción en 2024.
El análisis financiero y fiscal reveló que la esposa de Bailaque posee un inmueble en un exclusivo barrio privado, Funes, donde la constructora Edeca alquila y gestiona proyectos relevantes, como obras en el aeropuerto de Rosario y hospitales en Santa Fe. La existencia de un inmueble a nombre de la familiar del ex magistrado en un contexto de investigaciones más amplias genera preocupación sobre posibles transferencias con fines de encubrimiento o blanqueo de activos.
Para esclarecer estos hechos, las autoridades judiciales han iniciado una auditoría interna y solicitado informes socioambientales que permitan determinar si las inversiones y operaciones inmobiliarias corresponden con los ingresos legítimos de la familia Bailaque. Además, se analizan vínculos con otros actores del Poder Judicial y posibles casos de extorsión vinculados a la trama judicial y empresarial.
Este caso refleja la complejidad de las denuncias por posible corrupción en el ámbito judicial y en el sector de la construcción, donde las maniobras ilícitas pueden afectar la transparencia y el Estado de Derecho. La pesquisa continúa su curso en busca de esclarecer las responsabilidades y eventuales vínculos con el patrimonio de la familia del ex juez.
