La modificación de leyes busca reducir la sobreexplotación del recurso hídrico mediante el uso de aguas tratadas en los campos agrícolas, promoviendo un manejo sostenible del agua.
En una sesión reciente, el Congreso del país dio luz verde a una importante iniciativa que busca fortalecer el aprovechamiento de aguas residuales tratadas en el sector agrícola. La propuesta, impulsada por legisladores de diferentes bancadas, señala la necesidad de adoptar medidas efectivas contra la sobreexplotación del agua dulce, que en muchas regiones alcanza niveles críticos.
El uso de aguas tratadas en la agricultura representa una estrategia clave para disminuir la extracción de recursos naturales y garantizar una gestión más responsable. La reforma modifica disposiciones de la Ley de Aguas, estableciendo la obligación de las autoridades de promover programas y obras que fomenten el reúso de agua en actividades agrícolas, siempre en cumplimiento con las normativas oficiales. Además, se enfatiza la construcción de infraestructura destinada a la captación y reutilización de aguas residuales, fortaleciendo la resiliencia hídrica en zonas rurales.
La adopción de estas medidas encaja en un contexto global donde la gestión del agua se ha convertido en prioridad para afrontar los efectos del cambio climático y el crecimiento poblacional. La iniciativa también complementa otras reformas orientadas a priorizar el acceso a agua potable y sanear los servicios básicos en diversas comunidades.
Este avance legislativo refleja un compromiso con la sostenibilidad y la innovación en el uso de recursos, promoviendo prácticas agrícolas más responsables y respetuosas con el medio ambiente.
