Beijing, China. - En agosto de 2010, la autopista G110 experimentó una histórica congestión que se extendió por más de 100 kilómetros y que mantuvo a los automovilistas atrapados durante 12 días. Esta crisis vial se originó por una combinación de mantenimiento en la vía y un desbordante flujo de camiones de carga, lo que llevó a un avance de solo un kilómetro cada día.
La falla en la infraestructura fue el detonante de esta situación. Los trabajos de mantenimiento redujeron la capacidad de la carretera a la mitad, justo cuando un aumento de tráfico, estimado en un 40% anual, superó en un 60% la capacidad diseñada. El resultado fue una extensión de vehículos inmovilizados que se asemejaba a un campamento, exacerbado por el sofocante calor.
Los comerciantes informales se beneficiaron de la situación. Ofrecieron productos básicos a precios exorbitantes, como botellas de agua que pasaron de costar 1 yuan a 10 yuanes, mientras que los fideos instantáneos se vendieron a altos precios.
A nivel global, otros eventos destacados de congestión han marcado la historia del tráfico. En 1990, tras la caída del Muro de Berlín, 18 millones de vehículos se alinearon en las fronteras alemana, creando una situación caótica. Mientras tanto, en Francia, una tormenta de nieve en 1980 dejó a los automovilistas varados en una fila de 175 kilómetros.
La congestión de 2010 en China refleja la necesidad urgente de mejorar la infraestructura vial en muchas regiones. A medida que el número de vehículos en circulación continúa aumentando, se vuelve esencial establecer planes que prevengan este tipo de colapsos.
Con información de theclinic.cl

