Zaragoza, España. – Jorge Astudillo, conductor de Avanza, vivió una experiencia extraordinaria la mañana del 23 de febrero. Al iniciar su ruta en la línea 33, encontró a un pasajero de 72 años desorientado, cuya esposa había denunciado su desaparición un día antes. La situación se volvió crítica cuando Astudillo lo reconoció gracias a un grupo de difusión de personas desaparecidas.
Al abordar, el hombre mostraba confusión y no podía recordar detalles sobre su situación. Astudillo utilizó su móvil para identificarlo comparando una fotografía y logró confirmar su identidad. Sin documentación disponible, el pasajero parecía desubicado, lo que llevó al conductor a activar el protocolo de emergencia al contactar a su central para solicitar asistencia policial.
Mientras esperaba, Astudillo tomó medidas para mantener la seguridad del pasajero. Optó por asegurar su ubicación en la parte delantera del autobús para evitar que se bajara, dado que comenzó a hablar de manera incoherente. Intentó comunicarse con la familia utilizando el número que tenía junto a la foto, pero hubo dificultades iniciales para establecer contacto. Finalmente, logró comunicarse con un hijo del hombre, quien dirigía a los agentes hacia el punto de encuentro acordado.
Una vez en el área cercana a la Aljafería, el servicio se detuvo para facilitar la intervención de la policía. Astudillo explicó la situación a los demás pasajeros, la mayoría de los cuales aceptaron esperar el siguiente autobús. A pesar de algunas quejas por el retraso, la mayoría comprendió la relevancia de la situación. Al llegar los agentes, el hombre mostró signos de nerviosismo, pero Astudillo lo tranquilizó, asegurándole que su familia estaba en camino.
Astudillo, quien lleva un año y tres meses trabajando en la empresa de transporte, expresó que nunca había vivido una experiencia similar. Al final del día, destacó su satisfacción por haber podido ayudar y reflexionó sobre el alivio que experimentaría la familia al enterarse de que su ser querido estaba de regreso.

