Buenos Aires, Argentina. - La ciudad ha establecido cinco principios orientadores para el diseño de estaciones de subte, especialmente enfocados en la futura Línea F. Esta iniciativa surge del Atlas de estaciones de subte, desarrollado en colaboración entre la Facultad de Arquitectura, Diseño y Urbanismo (FADU) de la UBA y la Secretaría de Transporte local, que compila once manuales de diseño de diferentes ciudades, incluyendo Londres y París.
El primer principio resalta la importancia de que la llegada a la estación comience desde la vereda. Un ejemplo es la estación São Bento en San Pablo, donde la entrada se integra en una plaza pública. Este diseño promueve accesibilidad y orientación, facilitando el acceso seguro desde la ciudad hacia el subte.
Otro aspecto crucial es la orientación dentro de la estación. Una correcta señalización, como se observa en la estación Kungsträdgården de Estocolmo, permite a los usuarios moverse con facilidad. Este principio busca que las estaciones sean accesibles y legibles, especialmente para personas con movilidad reducida.
El tercer principio aborda la iluminación. En la estación Bibliothèque François-Mitterrand de París, la luz natural ilumina el espacio y proporciona una sensación de seguridad. Esto se traduce en una mejor experiencia para los usuarios a medida que transitan por la estación.
Además, se considera la memoria del lugar. La estación Pino Suárez en la Ciudad de México conserva un adoratorio prehispánico, integrando la historia en la cotidianidad de los viajeros. Finalmente, el diseño debe contemplar a la estación como un elemento urbano capaz de cambiar su entorno. Proyectos como Les Halles en París ilustran cómo una nueva estación puede revitalizar espacios y fomentar el comercio.
La ciudad de Buenos Aires avanza en este proceso de diseño, con el objetivo de sentar las bases para una red de subte más accesible y eficiente.
Con información de clarin.com

