Aranjuez fue el punto neurálgico del ambiente taurino y social el fin de semana pasado, durante una notable corrida en la que intervinieron figuras como José Antonio Morante de la Puebla, Roca Rey y Pablo Aguado. La velada no solo fue memorable por la actuación de los toreros, sino también por el ambiente exclusivo que se generó posteriormente en la finca de la familia Trapote.
La tradicional fiesta, celebrada después de la corrida, reunió a numerosos invitados en el elegante entorno de los Jardines de Oñate, un antiguo palacete cercano al Palacio Real de Aranjuez. Allí, los asistentes disfrutaron de una velada distendida y cuidadosamente planeada, marcada por la presencia de personalidades de la alta sociedad.
El alcalde de Madrid, José Luis Martínez-Almeida, y su esposa, Teresa Urquijo, destacaron entre los asistentes. Se les vio disfrutando de la corrida y más tarde compartiendo animadas conversaciones con otros invitados como el alcalde de Aranjuez, Miguel Gómez Herrero. Las interacciones del grupo generaron interés, especialmente tras una foto que los mostró junto a Roca Rey y el influencer Tomás Páramo.
En la fiesta, que estuvo llena de sorpresas, también se apreciaron otras presencias notables como las de Tana Rivera, el duque de Terranova, Gonzalo de la Cierva, y el presidente del Atlético, Enrique Cerezo. Aunque Jaime de Marichalar no se quedó a la cena, su presencia en la plaza junto a Pedro Trapote originó especulaciones sobre su relación con otros asistentes.
Los Jardines de Oñate, diseñados en 1862, son un espacio rodeado de naturaleza que refleja la historia aristocrática de la finca. Desde su inauguración como punto de encuentro, han acogido a diversas personalidades del ámbito social y cultural español. Tras una pausa por la pandemia, la familia Trapote ha reanudado esta festividad, manteniendo la tradición de recibir a amigos y conocidos en un ambiente cálido y acogedor.
Con información de elespanol.com

