Estados Unidos ha desplegado casi 9 mil soldados en su frontera con México para combatir la migración irregular y el tráfico de drogas. A pesar de la reducción en el cruce de migrantes, las operaciones del Pentágono continúan costando decenas de millones de dólares semanalmente.
Datos clave
- Número de soldados: cerca de 9,000.
- Longitud de la frontera: más de 3,200 kilómetros.
- Costo semanal de operaciones: decenas de millones de dólares.
- Operación en curso: Ardent Vanguard.
Las patrullas militares, en colaboración con la Oficina de Aduanas y Protección Fronteriza de EE. UU. (CBP) y el Ejército mexicano, han forzado a los cárteles a trasladarse a regiones más remotas. Sin embargo, la amenaza hacia los militares estadounidenses ha aumentado, de acuerdo con información proporcionada por las autoridades.
Legisladores estadounidenses cuestionan la efectividad de estas operaciones en el uso de soldados en servicio activo, quienes podrían estar siendo entrenados para despliegues en Europa del Este, Medio Oriente o el Indo-Pacífico. Algunos analistas advierten sobre el riesgo de que estas misiones en la frontera desvíen recursos y afecten la preparación militar general.
¿Qué impacto tiene el hackeo sobre los soldados estadounidenses?
En febrero, tras la muerte de Nemesio Oseguera Cervantes, líder del Cártel Jalisco Nueva Generación, se observó un aumento en las actividades del crimen organizado a lo largo de la frontera. Los soldados estadounidenses que monitorean la situación descubrieron que sus teléfonos fueron hackeados y comenzaron a recibir mensajes amenazantes.
Los desafíos son crecientes para los soldados involucrados en la misión Ardent Vanguard, que busca ofrecer apoyo en la política de seguridad de la administración Trump en el hemisferio occidental. La misión es vista como un pilar clave, pero las nuevas amenazas cibernéticas complican su efectividad.
¿Cómo se relacionan estas operaciones con la seguridad nacional?
Estas operaciones militares se enmarcan dentro de un esfuerzo más amplio para contener la migración y el narcotráfico. Sin embargo, los costos asociados y las amenazas crecientes han llevado a ciertos legisladores a cuestionar si este despliegue es el uso más eficaz de recursos militares en la defensa de la seguridad nacional.
Próximamente, el Pentágono y sus aliados tendrán que reevaluar sus estrategias en la frontera, teniendo en cuenta las nuevas realidades del cibercrimen y el impacto que tiene en la seguridad de los soldados.
Con información de vanguardia.com.mx

