São Paulo, Brasil. - La inesperada victoria de Luiz Inácio Lula da Silva en las elecciones presidenciales provocó una caída del real brasileño superior al 10%, marcando su descenso más significativo en tres décadas. La moneda local se cotiza en 5,56 reales por dólar, mientras la Bolsa de São Paulo implementó un mecanismo de interrupción automática de la negociación, un hecho que no sucedía desde 2020.
Los rendimientos de la deuda soberana en Brasil han aumentado, dado que los inversores exigen mayores retornos para compensar el creciente riesgo. La reacción inmediata de los mercados incluye la cancelación de emisiones de deuda, evidenciando la incertidumbre que se ha expandido más allá de la Bolsa y el mercado cambiario.
El índice Bovespa, que había anticipado un favorable giro económico con Flávio Bolsonaro, cerró el 5 de octubre con un aumento del 7,7%. Sin embargo, el lunes, el ETF de acciones brasileñas en Tokio cayó un 15%, el récord más bajo desde 2008. Activos como los de Telefónica y el Santander, con fuerte exposición a Brasil, mostraron descensos del 6,5% y 3,4% respectivamente.
Eirini Tsekeridou, analista de renta fija de Julius Baer, indica que los mercados habían estado preparados para una victoria de Bolsonaro. “La magnitud del ajuste responde, sobre todo, a las dudas sobre el rumbo fiscal del próximo mandato”, agregó. A su juicio, la situación actual aumentará la volatilidad mientras se definen las políticas fiscales y se busca formar mayorías en un Congreso diversificado.
La situación fiscal de Brasil, con un déficit del 7% al 8% del PIB y una deuda pública superior al 80%, limita las opciones del nuevo gobierno. Los analistas advierten sobre la necesidad de implementar ajustes fiscales sin afectar a los hogares de menores ingresos. La composición del equipo económico será clave para determinar la dirección futura del país.
Con información de elpais.com

