Habitantes de Quintana y el norte de Popayán han reportado una nueva caída de ceniza debido a la actividad del volcán Puracé, que permanece bajo vigilancia del Servicio Geológico Colombiano. Este fenómeno ha aumentado la inquietud entre los ciudadanos, quienes han enfrentado la acumulación del material volcánico en sus viviendas y vehículos.
La ceniza comenzó a aparecer la noche del 2 de junio, provocando que algunos residentes tuvieran que limpiar sus automóviles y proteger sus hogares. Las quejas incluyen un fuerte olor a azufre y papel quemado en varias zonas, lo que ha intensificado el temor ante la situación. La comunidad está en alerta por la repetición de estos eventos en semanas recientes.
El volcán Puracé muestra señales de actividad constante, incluyendo emisiones de gases y ceniza, así como un incremento en las señales sísmicas. Aunque el sistema se mantiene en alerta amarilla, los expertos enfatizan que no hay indicios de una erupción inminente, pero continúan monitoreando los cambios en su comportamiento.
Las autoridades han emitido recomendaciones para la población, sugiriendo el uso de mascarillas y la protección de fuentes de agua. Además, instan a los ciudadanos a mantenerse informados a través de las canalizaciones oficiales en caso de nuevos episodios. En los últimos días, se ha observado que las emisiones del volcán han generado columnas de ceniza que alcanzan hasta 800 metros de altura, dispersándose hacia áreas cercanas.
Hasta el momento, no se ha emitido un pronunciamiento oficial sobre la situación, pero los organismos de gestión del riesgo continúan su seguimiento del volcán y las consecuencias en las comunidades adyacentes.
Con información de elpais.com.co

