El 16 de junio de 1955, aviones de la Marina y la Fuerza Aérea Argentina bombardearon la Plaza de Mayo, un evento que dejó una profunda huella en la historia política del país. Durante más de cinco horas, se lanzaron entre nueve y catorce toneladas de explosivos, causando la muerte de al menos 309 civiles y heridos por cientos.
La primera investigación exhaustiva sobre este suceso se realizó en 2010 por el Ministerio de Justicia y Derechos Humanos de Argentina. A pesar de los altos números de víctimas, no se llevaron a cabo juicios por este acto. El bombardeo pasó a ser parte de una narrativa política que buscaba silenciar la historia y contextualizar el derrocamiento del presidente Juan Domingo Perón.
Alejandro Covello, quien dedicó años a investigar estos hechos, comparte detalles sobre la implicación de aviones en ataques a la población civil. Su libro “Batallas Aéreas, Aviación, política y violencia. 1910 – 1955” explora el auge de la aviación y los combates aéreos, ofreciendo una nueva perspectiva sobre el papel de estos eventos en la historia argentina.
El piloto Jorge "El Muñeco" Adradas, quien interceptó un avión naval el día del bombardeo, simboliza la resistencia durante esos tumultuosos tiempos. Su valentía permitió evitar una mayor tragedia, pero su historia quedó oculta durante décadas, recordando la necesidad de visibilizar los relatos olvidados de la historia argentina.
A medida que se aproxima el 71° aniversario de este evento, la relevancia de los estudios sobre el bombardeo de Plaza de Mayo cobra nueva vida. Las investigaciones de Covello desafían a la sociedad a recordar y discutir abiertamente este capítulo oscuro para garantizar que no se repita.
Con información de elciudadanoweb.com

