El pasado 12 de junio, Makoke y Gonzalo Fernández celebraron su esperada boda en Ibiza, después de un retraso de diez meses debido a problemas de salud de un familiar. Acompañados de amigos y familia, la ceremonia parecía ser el cierre perfecto a un sueño, pero enseguida empezaron las críticas.
Los comentarios negativos han surgido en torno a distintos aspectos del evento. Uno de los puntos más debatidos fue el segundo vestido de novia de Makoke, diseñado por Juan Vidal, el cual tenía un escote pronunciado que generó opiniones encontradas. Además, algunos invitados expresaron su descontento con la calidad del banquete, señalando que el plato principal, un solomillo, estaba seco y mal preparado.
A pesar de la controversia, Makoke ha optado por permanecer alejada de los medios y disfrutar de sus primeros días de matrimonio. Por su parte, su hija, Anita Matamoros, decidió hablar a su regreso a Madrid. Enfrentando a los medios, describió el evento como "maravilloso de principio a fin" y subrayó que su madre lucía espectacular.
Anita negó las críticas respecto a la organización del evento, afirmando que la comida fue "buenísima" y que tanto los novios como los invitados disfrutaron de la celebración. Sin embargo, se mostró reservada al abordar ciertos detalles, como el motivo por el cual su madre no usó un tercer vestido, un diseño vintage de Paco Rabanne. Además, no afirmó si su hermano, Javier Tudela, será el próximo en contraer matrimonio.
Con información de libertaddigital.com

