La popularidad del billete con el ajolote ha convertido esta moneda en símbolo de identidad y colección, más allá de su uso cotidiano. El billete de 50 pesos, emitido en 2021 por el Banco de México, ha logrado trascender su función de medio de pago para convertirse en un símbolo cultural y objeto de colección. Su diseño, que integra elementos históricos, biodiversidad y cultura mexicana, ha despertado el interés tanto del público en general como de coleccionistas especializados. La imagen de Gorda, una ajolota que sirvió como inspiración y símbolo de conservación, ha capturado la atención de millones y ha resaltado la importancia de promover la protección de especies emblemáticas en el país. La inclusión del ajolote en la moneda ha generado un fenómeno social, con cerca de 9.8 millones de personas guardando o coleccionando estas piezas, y ha impulsado un mercado paralelo donde algunos ponen precios altísimos a estas notas, aunque su valor real de mercado se mantiene cercano al nominal. Analistas señalan que, más allá del atractivo cultural, el billete cumple una función educativa al acercar al público a especies en peligro y a la riqueza natural de México, reforzando la identidad nacional. Actualmente, el billete sigue en circulación, aunque su fervor coleccionista ha llevado a que muchas notas terminen en cajones o álbumes, transformándose en un símbolo que une economía, cultura y conservación en una sola pieza.
