Las tensiones entre Pilar Bernabé, delegada del Gobierno, y María José Catalá, alcaldesa de València, se intensifican. La acampada de profesores en la plaza de la Virgen durante las festividades del Corpus ha desatado un conflicto entre ambas administraciones, con declaraciones cruzadas acerca de la responsabilidad política de Catalá.
Bernabé ha respondido a las acusaciones de la alcaldesa, quien alegó que ella se está "poniendo de perfil" frente a la situación. La delegada enfatiza que su deber es garantizar la seguridad, señalando que no hace distinciones entre manifestantes y vecinos. Recalcó que la alcaldesa debe recordar su papel como "alcaldesa de todos" y no solo de los eventos festivos.
Los docentes acampados merecen atención y respeto, según Bernabé. Ha indicado que, si Catalá no se siente responsable de comunicarse con los educadores, esa es una cuestión que deberá justificar en su futura campaña electoral. La delegada defendió la importancia de dialogar con quienes educan a las generaciones futuras.
El conflicto, calificado como "muy complicado" por Bernabé, también apunta a la Generalitat Valenciana, que ha sido criticada por su falta de diálogo con los sindicatos de profesores. La delegada mostró su descontento por la incapacidad del gobierno regional para abordar esta crisis, haciendo una ironía sobre la falta de acción del president del Consell en este tema.
Bernabé concluyó su intervención destacando la necesidad de diálogo en lugar de confrontación. Señaló que su equipo está trabajando para que la acampada no interfiera con los eventos del consistorio, reafirmando su compromiso hacia una política de respeto y colaboración.
Con información de levante-emv.com

