La UNICEF reporta un aumento significativo en el uso de inteligencia artificial (IA) entre menores de edad, destacando que su adopción es tres veces más rápida que la de los adultos. Este fenómeno ha sido investigado en un estudio que abarcó 10 países, revelando un contexto preocupante y necesidades urgentes en materia de protección infantil.
Datos clave
- Estudio: UNICEF realizó un análisis en 10 países, incluyendo México y Brasil.
- Usuarios: Más de 20 millones de niños y niñas han utilizado IA.
- Preocupaciones: Un tercio de los menores teme el uso de IA para fraudes o desinformación.
- Proporción: Hasta el 50% de los encuestados ha usado IA al menos una vez.
- Normativa: La regulación de IA apenas alcanza a proteger a los menores de edad.
El análisis revela que más de 2 millones de niños y niñas, equivalente a 1 de cada 10 encuestados, utilizan IA para obtener consejos sobre temas que les preocupan. Asimismo, 13 millones indican que recurren a estas herramientas para mejorar su aprendizaje y realizar tareas escolares. La diferencia en la adopción entre grupos de edad es notable; el 44% de los adolescentes de 15 a 17 años ha utilizado IA, comparado con el 33% de los que tienen entre 12 y 14 años.
A pesar de las oportunidades que la IA presenta para aprender y jugar, las preocupaciones son alarmantes. Un tercio de los niños que participaron en el estudio expresó su inquietud sobre el uso de esta tecnología para estafas y la divulgación de información errónea. Además, señalaron el riesgo de que sus imágenes sean manipuladas para crear contenidos inapropiados.
¿Qué riesgos enfrentan los menores con la IA?
Los menores se enfrentan a riesgos significativos debido a la falta de suficientes medidas de protección. La UNICEF destaca que muchos de los sistemas de IA a los que tienen acceso no cuentan con salvaguardias adecuadas, dejando a los niños vulnerables a fraudes y manipulación. Esto indica una falta de priorización de la infancia en la gobernanza de la inteligencia artificial.
¿Cómo afecta la IA el desarrollo de los niños?
El acceso a IA puede ofrecer beneficios educativos, pero también plantea preocupaciones sobre el desarrollo cognitivo y emocional de los niños. Actualmente, hay una notable escasez de estudios que analicen el impacto a largo plazo de la IA en estos aspectos, lo que genera incertidumbre sobre el futuro de una generación entera que crece inmersa en un entorno digital complejo y, a menudo, desprotegido.
A medida que la inteligencia artificial continúa integrándose en la vida de los jóvenes, es crucial implementar regulaciones efectivas que protejan su bienestar y potencial creativo.
Con información de vanguardia.com.mx

