Los recientes ajustes en las tarifas de los colectivos que operan en La Plata, Berisso y Ensenada han aumentado en un 4.8%, elevando el costo del boleto mínimo de $1,054.85 a $1,106.07 y la tarifa máxima de $1,811.26 a $1,899.22. Esta situación ocurre en un contexto donde muchas familias luchan por gestionar sus gastos mensuales.
La comunidad sufre el impacto de estos ajustes, obligando a los usuarios a reestructurar sus presupuestos. Aspectos diarios como trabajar, estudiar o realizar actividades rutinarias se ven mucho más complicados. En una conversación con EL DÍA, los pasajeros comentaron cómo estos aumentos les han llevado a buscar opciones para reducir la cantidad de viajes pagados.
Un ejemplo es el de Erica Cuenca, quien mencionó que su esposo ha comenzado a utilizar la bicicleta para ir al trabajo debido al alto costo del transporte. “Salgo a las seis de la mañana y regreso cerca de las ocho de la noche. Está complicado porque los viajes son caros”, afirmó. Para muchas familias, el gasto diario se multiplica, particularmente si varios miembros necesitan trasladarse.
Estudiantes como Martina Sato ven en el boleto universitario una forma de aliviar la carga económica. Sin embargo, un estudiante de Ciencias Económicas, Elizabeta Fracaro, expresó que sin este beneficio gastarían alrededor de 13 mil pesos por semana en transporte. Esta realidad se traduce en preocupaciones sobre cómo cubrir otros gastos necesarios para su educación.
Los incrementos constantes en las tarifas del transporte público han generado entre los usuarios un creciente sentimiento de agotamiento. Cada ajuste se suma a un presupuesto familiar ya afectado, creando una presión económica adicional. El desafío de desplazarse se convierte en una verdadera odisea, complicando la vida cotidiana de quienes utilizan el transporte de manera regular.
Con información de eldia.com

