Buenos Aires, Argentina. – En el último año, el precio de la carne vacuna ha aumentado significativamente, convirtiendo este alimento en un artículo de lujo para muchas familias. En marzo de 2026, algunos cortes alcanzaron los 30 mil pesos por kilo, lo que ha llevado a los consumidores a buscar alternativas.
Varios factores han contribuido a este aumento, que se ha estimado en un 40%. Algunos cortes, como el vacío y la tapa de asado, han experimentado incrementos cercanos al 90% en solo un año. Esto ha forzado a los consumidores a reducir su ingesta de carne vacuna entre un 30% y un 40%, optando por carnes más económicas como el pollo y el cerdo.
Jorge Aguilar Pozzer, productor ganadero, indicó que el aumento en el valor de la carne vacuna se debe en gran parte a la valorización del ganado en el campo, que ha afectado el precio del animal en el mercado. La demanda supera la oferta, lo que también afecta el acceso de los consumidores a la carne vacuna a precios asequibles.
Ante un panorama tan complicado, la carne de búfalo se presenta como una alternativa saludable. Aunque actualmente no está destinada a un público masivo, ya que existen alrededor de 400 mil cabezas de búfalo frente a los 52 millones de ganado vacuno en el país, esta opción ha comenzado a ganar terreno. Aguilar Pozzer destacó que, a pesar de su menor disponibilidad, la carne de búfalo puede ser un recurso viable para quienes buscan diversificar su dieta.
Mirando hacia el futuro, el desafío radica en equilibrar el suministro y la demanda de carne, mientras que el interés en alternativas como la carne de búfalo podría ofrecer alivio a los consumidores argentinos.

