La explosión en una carretera de Ciudad de México deja además 27 personas hospitalizadas y 37 dadas de alta, tras un accidente que aún es investigado.
En un incidente ocurrido en la zona de Iztapalapa, Ciudad de México, la tragedia por una fuga de gas y su consiguiente explosión dejó un saldo oficial de 22 personas fallecidas, además de 27 que permanecen hospitalizadas y 37 que lograron recuperarse tras el accidente. La explosión se registró en la autopista México-Puebla durante la tarde del 18 de septiembre, cuando una pipa de gas, proveniente de Veracruz y con destino a Tláhuac, perdió el control al tomar una curva inclinada, impactando contra muros de contención y volcando su contenedor. Esta fractura en el tanque provocó una dispersión de gas que alcanzó un radio de 180 metros, generando una chispa que desencadenó el incendio. La Fiscalía de la Ciudad de México informó que el daño físico en el vehículo pudo haber sido causado por un objeto sólido, aún en análisis por los peritos. Siguiendo la investigación, las autoridades buscan identificar a dos víctimas aún sin documentación: un hombre de entre 40 y 50 años fallecido y una mujer en estado crítico. La búsqueda de sus familias continúa, con apoyo de comunicaciones en redes sociales y publicaciones oficiales. Este tipo de accidentes refuerza la importancia de fortalecer las medidas de control y seguridad en el transporte de sustancias peligrosas en zonas urbanas, donde los riesgos para la población son considerables. La comunidad y las autoridades trabajan para evitar tragedias similares en el futuro, resaltando la necesidad de una regulación estricta y una respuesta rápida ante emergencias de este tipo.
