La reforma a la Ley de Impuestos General de Importación impactará en los precios y el mercado de vehículos eléctricos, en un contexto de crecimiento en su adopción.
La Cámara de Diputados aprobó una modificación a la Ley de Impuestos Generales de Importación y de Exportación, estableciendo un arancel máximo del 50% para autos eléctricos e híbridos provenientes de China. La medida, respaldada con 278 votos a favor, busca proteger la industria nacional, aunque genera preocupación por su posible efecto en la cadena de suministro y en los costos para consumidores y empresas. La iniciativa ha sido considerada por algunos legisladores como una estrategia incompleta, pues carece de un análisis técnico y de una política integral que promueva el desarrollo de proveedores y una transición energética sustentable.
Este ajuste en aranceles se produce en un momento en que los vehículos eléctricos chinos agitation el mercado automotor mexicano, representando hasta el 15% del total y compitiendo con marcas internacionales como Tesla, General Motors y Ford. La popularidad de marcas como BYD y JAC ha impulsado la inclusión de opciones de menor costo, aunque con el incremento en aranceles, los precios de estos modelos podrían aumentar considerablemente, afectando tanto a consumidores como al mercado automotor en su conjunto.
En un contexto global, los cambios en política arancelaria responden a una tendencia proyectada para fortalecer la producción interna ante la competencia extranjera y asegurar cadenas de suministro más resilientes. Sin embargo, también plantean desafíos en la disponibilidad y accesibilidad de vehículos eléctricos, un sector clave en la estrategia nacional de movilidad sustentable.
