El Congresista
Nacional

Desesperación crece entre venezolanos en Doral por operativos del ICE

La comunidad venezolana de Doral enfrenta un aumento de operativos del ICE, generando temor y afectando su vida cotidiana.

Por Axel Juárez1 min de lectura
Operativos del ICE en Doral incrementan el miedo entre la comunidad venezolana, afectando su vida cotidiana.
Operativos del ICE en Doral incrementan el miedo entre la comunidad venezolana, afectando su vida cotidiana.
Compartir
Compartir esta nota

Doral, Florida. - La comunidad venezolana en Doral se encuentra en un estado de angustia creciente debido a los intensos operativos del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas de Estados Unidos (ICE). Las redadas han provocado que Julián Sanabria, un residente de la zona, limite sus salidas únicamente al trabajo, describiendo la ciudad como un lugar desolado y silencioso.

Las recientes detenciones de migrantes han aumentado, alega Sanabria, quien expresa su preocupación por la inseguridad que enfrenta la comunidad. Desde el 15 de agosto, el Departamento de Seguridad Nacional advirtió que aquellos venezolanos con Estatus de Protección Temporal (TPS) vencido deben abandonar el país de inmediato o enfrentar deportaciones. Residen en Doral alrededor de 84 mil personas, 40% de las cuales son venezolanas, lo que convierte a esta comunidad en la predominante en la ciudad.

Sanabria, quien emigró en 2014 tras amenazas políticas en su país, reflexiona sobre las repercusiones de estos operativos. “La ciudad está desolada y no nos merecemos esto. He dejado de salir a cenar o ir al gimnasio debido al miedo”, comenta. Su historia resuena con la de muchos otros que, como él, huyeron de un entorno hostil solo para enfrentar nuevos retos en su lugar de residencia.

Recientemente, la Junta de Apelaciones de Inmigración de Estados Unidos determinó que la salida de Nicolás Maduro el 3 de enero constituye un cambio significativo en las condiciones de Venezuela. Sin embargo, esto no equivale a una solución fácil para los venezolanos en Doral, quienes continúan lidiando con la inminente posibilidad de la deportación y el temor constante.

Los negocios locales han cerrado o reducido sus horarios en respuesta a la situación y el miedo que se cierne sobre la comunidad. A pesar de contar con permisos de trabajo y seguros sociales, muchos sienten que se encuentran en una zona liminal, donde su estatus migratorio sigue siendo incierto.

Con información de el-carabobeno.com

Nota redactada con asistencia de inteligencia artificial a partir de fuentes citadas. Responsabilidad editorial: Redacción de El Congresista. ¿Detectaste un error? Repórtalo.

¿Te gustó esta nota?
Compartir esta nota
Boletín semanal

Las noticias del Congreso, directo a tu correo

Resumen editorial cada domingo con lo más relevante de política, congreso y utilidad. Sin spam, cancela cuando quieras.

Al suscribirte aceptas nuestro aviso de privacidad.