Tras una semana del incidente, el saldo de fallecidos crece y se mantiene la vigilancia sobre los heridos y las investigaciones en curso.
La Secretaría de Salud de la Ciudad de México confirmó que, una semana después de la explosión de una pipa de gas en Iztapalapa, el número de personas fallecidas alcanzó las 20. La tragedia ocurrió cuando un camión que transportaba casi 50 mil litros de gas se accidentó cruzando el Puente de La Concordia, generando una fuerte detonación que afectó a varias personas en las inmediaciones.
El balance de víctimas fatales aumentó tras el fallecimiento de tres personas en las últimas horas, incluyendo al conductor de la unidad, un joven de 34 años identificado como Fernando Soto Munguía, quien permanecía en estado grave desde el incidente. Hasta ese momento, 32 heridos estaban hospitalizados en diferentes centros médicos, con dos de ellos en proceso de recuperación y salida clínica.
La fiscal encargada de las investigaciones, Bertha Alcalde, pronosticó que la causa principal del siniestro fue una pérdida de control por velocidad excesiva del conductor, lo que provocó la explosión. La administración local, liderada por Clara Brugada, continúa con monitoreo constante del estado de los pacientes heridos y ha establecido apoyos económicos de emergencia para las familias afectadas, en espera de esclarecer las responsabilidades en coordinación con las aseguradoras de la empresa propietaria de la pipa.
Este evento evidencia la vulnerabilidad en la gestión de transporte de materiales peligrosos en áreas urbanas densas y refuerza la necesidad de fortalecer las regulaciones y controles para prevenir tragedias similares en el futuro.
