Montería, Córdoba. - Un asalto ocurrido el lunes 21 de septiembre en la Joyería Mazal, ubicada en el centro de Montería, resultó en la sustracción de bienes por un valor cercano a los $1.800 millones. Los delincuentes, que se hicieron pasar por funcionarios de seguridad, amenazaron a los empleados y clientes con un arma de fuego.
De acuerdo con el comandante de la Policía Metropolitana, coronel Héctor Ruiz Arias, los ladrones ingresaron al establecimiento utilizando vestimenta similar a la de los guardias del Instituto Nacional Penitenciario y Carcelario (Inpec) y de la Unidad Nacional de Protección (UNP), lo que aparentemente facilitó su ingreso. En las cámaras de seguridad se observó a tres individuos, uno de ellos portando una falsa identificación de ganadero y otros dos con ropa parecida a la de funcionarios de seguridad.
Una vez dentro, redujeron al único guardia de seguridad presente y amedrentaron a las mujeres que estaban en el lugar. El botín incluyó joyas y una cantidad no especificada de dinero en efectivo. Según los informes, un arqueo inicial arroja un total aproximado de $1.800 millones, aunque las autoridades aún están verificando esta cifra.
Tras el robo, los delincuentes huyeron en una camioneta gris de alta gama, que fue capturada en imágenes de seguridad. Las autoridades tienen registradas las placas del vehículo: GPT-277. La Policía activó un operativo que se extendió a localidades cercanas, con controles en las vías de salida de la capital cordobesa, aunque no se ha confirmado que los sospechosos hayan logrado escapar.
"Se están realizando operativos en Montería y sus alrededores. Estamos analizando todas las posibles rutas de escape", señaló el coronel Ruiz Arias. La joyería ha ofrecido una recompensa de $50 millones para quienes brinden información sobre el paradero del vehículo o la identificación de los responsables. Hasta el momento no se han reportado arrestos relacionados con este caso.
Con información de semana.com

