La serie de ataques amenaza la seguridad en las icónicas playas australianas durante el verano.
Este verano, Nueva Gales del Sur enfrenta un alarmante aumento en los ataques de tiburones, lo que ha llevado a cerrar aproximadamente 40 playas. En solo 48 horas, se reportaron cuatro incidentes, todos atribuidos al potente tiburón toro, que se encuentra en aguas turbias tras intensas lluvias.
Los expertos advierten que este fenómeno es inusual pero podría derivarse del incremento de actividades humanas en las costas. Uno de los incidentes más graves involucró a un menor de 12 años, quien todavía se recupera en el hospital. A pesar de estos sucesos, muchos bañistas continúan disfrutando de la playa, mientras se implementan medidas de seguridad, como drones y vigilantes acuáticos, para monitorear la situación.

