Ciudad de México. – El primer año de gobierno de la Presidenta de México, Claudia Sheinbaum Pardo, ha estado marcado por la inseguridad, destacando el hallazgo del rancho Izaguirre en Jalisco, presunto "campo de exterminio" del narcotráfico, y el asesinato del alcalde de Uruapan, Michoacán, Carlos Manzo. Estos eventos, junto con crisis de violencia en Sinaloa y Chiapas y el aumento de la extorsión, configuran un panorama complejo en materia de seguridad. Para la especialista en seguridad pública Eunice Rendón, estos sucesos han sido los más visibles de la administración Sheinbaum, augurando que la violencia continuará siendo un desafío. El caso del rancho Izaguirre, denunciado por colectivos de búsqueda, reveló un predio con indicios de actividades ilícitas, exacerbando la crisis de desapariciones en el país. Aunque el extitular de la FGR, Alejandro Gertz Manero, confirmó su uso por el CJNG, negó evidencias de crematorios clandestinos, pero Rendón enfatizó la crudeza de los métodos de reclutamiento y operación de estos grupos. El asesinato de Carlos Manzo, ocurrido tras un evento público en Michoacán, generó indignación y protestas, llevando al gobierno a lanzar el 'Plan Michoacán por la paz y la justicia' con un despliegue de 10,500 agentes para combatir a las diversas organizaciones criminales que operan en la región, incluyendo el CJNG, Los Caballeros Templarios y Los Viagras. La especialista también señaló a Sinaloa como un "foco rojo" debido a la pugna entre cárteles, que ha resultado en miles de muertes y desapariciones. En el sureste, Chiapas enfrenta una escalada de violencia por disputas territoriales entre el Cártel de Sinaloa y el CJNG, así como grupos locales. A pesar de la mejora percibida bajo el actual gobernador Eduardo Ramírez, la inseguridad en la frontera con Guatemala persiste. Adicionalmente, los robos en carreteras y la extorsión son puntos críticos. Si bien Sheinbaum ha impulsado una estrategia y ley contra la extorsión, su efectividad aún est
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