La agresión con armas y quema de un vehículo en un centro educativo genera alarma en la comunidad y preocupa por la presencia de violencia en la ciudad.
Culiacán vivió un episodio de violencia que ha generado inquietud entre residentes, padres y autoridades locales. En una colonia de la ciudad, un colegio privado fue atacado por un grupo armado, marcando la segunda agresión en este plantel en menos de un año. Los agresores ingresaron con un vehículo que posteriormente incendiaron, y desde afuera, dispararon armas de fuego contra las instalaciones, causando daños materiales considerables. Afortunadamente, en el momento del ataque no había personal ni alumnos en el lugar, por lo que no se reportaron lesionados. Las fuerzas de seguridad acudieron rápidamente para controlar la situación y apagar el incendio, mientras que la Fiscalía inició una investigación para esclarecer los motivos y capturar a los responsables. La institución suspendió actividades indefinidamente hasta garantizar un ambiente seguro para toda la comunidad escolar. La repetición de estos hechos evidencia la persistente inseguridad en la región, en un contexto donde las autoridades trabajan en reforzar las acciones contra la violencia y el crimen organizado que aún afectan a Culiacán.
